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Acción Católica: ¡Acción!
Padre Jorge Gandur

Acción Católica: ¡Acción!

¡Alabado sea Jesucristo!

Su paso por nuestras vidas fue así, como su vida: una aventura de lo cotidiano.

Pensar en aquellos tiempos: junta amigos, activa grupos de Whatsapp; y, sobre todo, dibuja una sonrisa en varias, ya no tan jóvenes caras… sonrisas que quedarán marcadas para siempre en mi corazón.

La Acción Católica de jóvenes en la parroquia fue formada en sus comienzos por tres amigas: Mavalle, Guadalupe y Hortensia y fue por iniciativa de Pilar Izquierdo, nuestra Pilar … fiel servidora de Dios y amante de la Acción Católica.

Hace ya 20 años atrás Pilar, aquellas tres amigas y el Padre Jorge tenían la primera reunión del grupo de jóvenes. En aquella reunión el Padre nos habló del pasaje del evangelio de la multiplicación de los panes y los peces; y nos dijo muy clarito que si las confianzas eran puestas en Jesús, aquellos panes y peces se multiplicarían…

Pasó no mucho tiempo y el grupo de jóvenes empezó a crecer: llegaron Albertito, Josecito, Leandro, Machi, Mariana, Roque, Dolores, Juancho, Merchi, Joaco…. Y llegaron Juan Andrés, y Diegote, Berni… Laurita, Flor… y siguieron llegando Paula y Cintia… y Daniel, Caro, Pablito…. Y las melli y Agos y Mariano… y siguieron llegando… y no viene al caso seguir nombrando… porque fuimos bastantes y hoy todavía…

No voy a contarles hoy de la Acción Católica sino del Padre Jorge en nuestra Acción Católica.

Nos quiso desde aquella primera reunión, y no nos abandonó nunca.

Cuando le dijimos que necesitábamos que nos guiara en nuestra formación, un día fue lo que tardó en ayudarnos. Trajo una carpeta, el Catecismo de la Iglesia Católica en partes y nos dijo: sus reuniones tienen que ser fructíferas. Estudien, conozcan la verdad, que no sea un club social. Que sea un grupo de amigos, pero con Cristo.

Y nos vió con ganas no sólo de estudio, sino también de acción. Nos dijo la defensa de la vida es una Noble causa, que necesita de jóvenes valientes: defiéndanla. Por eso nos acompañó en nuestro estudio, defensa y lucha por la vida por nacer. Cómo amaba el Padre Jorge a los Niños por Nacer, cómo amaba la vida, con cuánta fuerza la defendía... con qué espíritu defendía la Verdad.

El padre era también un enamorado de los jóvenes; eso nos hacía sentir cuando estaba con nosotros. No necesitaba pasar largas jornadas con nosotros, entraba la mayoría de los Lunes, en algún momento de nuestra reunión sin anunciarse. Él sabía que eso nos encantaba, descontracturaba la reunión; a veces se quedaba y nos daba una charla, otras sólo nos saludaba, nos pedía algún favor, nos hacía cantar ( le encantaba escucharnos cantar fuerte), le gustaba vernos en la misa de los lunes a las 20hs.

Un día de todos los Santos irrumpió al final de la reunión en el salón. Para sorpresa nuestra no nos habló de la Santidad, sino sobre los fieles difuntos y nos dijo: " ustedes los jóvenes no piensan en la muerte, no tienen en cuenta la muerte como algo cercano. Si ustedes muriesen mañana, ¿qué tendrían para darle al Señor? ". Y empezó a preguntar en forma personalizada a algunos. Hasta que llegó a Javi.. ud qué tiene para darle al señor? Un rato después terminó la reunión.

Al día siguiente, fiesta de los Fieles Difuntos, Javi golpeó en casa de los curas en San Antonio a las 3 de la tarde. Se confesó con el padre Carlos y se fue a jugar un partido de fútbol, que terminó con "ovaciones en el cielo". Ese día, Dios lo llamó a su encuentro, ese día Javi pudo decirle a Jesús: esto Señor …un corazón perdonado tengo para darte.

Tenía ese don de decir una palabra y mover muchos corazones. A uno de nuestros jóvenes le dijo: ¿sabes lo que va a decir tu tumba? Aquí yace el que pudo ser y no fue. Aquellas palabras todavía hoy hacen eco en su corazón.

Tenía otro don: conocía el espíritu inquieto de un joven. No nos dejaba perder el tiempo: que seamos catequistas, que nos formemos, que ayudemos en la preparación de la liturgia, que organicemos charlas y marchas por la vida, que hagamos el pesebre viviente, el vía crucis, que nos demos tiempo y seamos adoradores… que tengamos misa diaria… jajjajaja!!!!

Si nos acercábamos con un nuevo proyecto, invento o experimento nos decía: "HAGAN". Era un convencido de que si las cosas prosperaban eran de Dios.

Como sabía que no podía acompañarnos siempre en las reuniones le pidió a, su mano derecha y gran amigo, el padre Horacio que lo hiciera. El padre Horacio tiene eso que los jóvenes necesitan: la constancia!!!

Los jóvenes salíamos del colegio, la facultad, o el club para encontrarnos en la parroquia que estaba siempre abierta para nosotros el Padre quería que esos salones sean nuestro hogar. Aquellos tiempos nos encontraron estudiando frente al sagrario, o mientras hacíamos la liturgia. Sabíamos que si estábamos ahí algo nuevo, divertido, importante podía pasar … muchas veces a cualquier hora pasaba el Padre en su camionetita… a veces supervisaba como iba la jornada, otras gritaba si había alguien que lo acompañe … y ese, terminaba en un bautismo, dando alguna charla o sosteniendo algún micrófono. en algún lado, otras tocaba bocina en alguna de nuestras casas pidiendo películas… pero sanas, que no tengan ninguna porquería, decía!

Hoy no puedo ir siempre a la parroquia, no puedo ayudar al padre Horacio mucho más que con la oración.

Pero doy gracias a Dios de aquellos jóvenes felices viejos tiempos, que me ayudaron a encontrar amigos en Cristo, un esposo que busca la santidad, donde pude compartir con aquellos santos silenciosos como Josecito, o Pilar.

Piedras, hondas y cascotes, pedregullos y algo más… son los jóvenes de la Acción Católica que me gusta pastorear…

¡Si alguien sabía hacer de lo ordinario algo extraordinario, era Nuestro querido Padre George… si alguien sabía acercar Jóvenes a Jesús ese era nuestro querido Padre George!!!!

¡Alabado sea Jesucristo!

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